¿Cuál será el curso que tomará el mar al darle frente a estos seres excéntricos que dañan su oleaje constante, su pensamiento incansable, su postura de devorador? Tenderé siempre a darle la razón, cada vez que tenga un disgusto.
El mar está cansado de brindar siempre un paisaje maldito, un paraíso; Aquel lugar donde caes tres veces de espaldas y espantas la mala suerte, donde te pierdes eternamente, dando adiós a tus penas, y penas al adiós del ser que un día fuiste.
Emprendí mi viaje, hasta llegar aquí, compré fósforos y cigarrillos, para (mientras fumaba) no perder concentración, quería ser testigo de cómo golpeaba las rocas, de su inmensidad.
Cansada de caminar, por zonas desconocidas, que conocía muy bien, Vivir una vida, que preferí dejar atrás. Y justo cuando escribía este verso, rompió una ola llena de ira, parecia estar de acuerdo.
Visité galaxias, me perdí de este mundo, lágrimas de cristal cortaron mis pupilas, pensar que fui solo lo que quisieron que fuera, uno de mis dolores eternos, ser hoy lo que anhelé ser siempre.
Cómplice del universo, donde yacen los más grandes secretos, admiro a Tales por tenerlo como creador.
Seguía desconectada, de las cosas vanas, que ya no tenían sentido, las cenizas caían a mis pies, el aire acariciaba mi cuerpo, mi mente estaba con el mar.
Daniela Minyetty

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